diciembre 02, 2021

Select your Top Menu from wp menus

8 de cada 10 personas con discapacidad perdieron su empleo en pandemia

8 de cada 10 personas con discapacidad perdieron su empleo en pandemia

Ciudad de México. – De acuerdo con los datos del último informe de Consejo Nacional para la evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), este año la tasa de pobreza laboral en el segundo trimestre se ubicó en 38.5 por ciento, un dato superior al reportado previo a la pandemia, cuando el porcentaje era de 35.6 por ciento. Aunque ha habido signos de recuperación con respecto a 2020, llama la atención el crecimiento de ocupados informales con un ingreso laboral promedio por debajo de la canasta básica, el cual pasó de 19.8% a 21.2% del primer al segundo trimestre de 2021.

“Estas cifras muestran que el impacto económico para determinados grupos de población como son las personas con discapacidad ha sido mucho mayor, ya que muchas de ellas ya trabajaban en la informalidad antes de la pandemia y con la cuarentena dejaron de poder realizar sus actividades diarias y generar ingresos durante año y medio. Otros que sí tenían un empleo formal, fueron los primeros en ser despedidos o fueron víctimas de discriminación por su condición. Para ellos la recuperación llevará mucho más tiempo”, alerta Mónica Guadalajara, directora para México, Centroamérica y Caribe de Ottobock, compañía alemana con más de 100 años de experiencia en la atención a personas con discapacidad.

Según datos de la Fundación Paralife, el 70% de las personas con discapacidad en México trabajaba en la economía informal antes de la pandemia. “Este porcentaje sin duda se ha incrementado como consecuencia de la crisis sanitaria que todavía vivimos”, dice Guadalajara.

“Te podría decir que alrededor del 80 por ciento de las personas con discapacidad perdieron su empleo”, asegura Rita Romanowsky, Directora del Comité de Calidad de Vida de Fundación Inclúyeme, organización que promueve la plena inclusión de las personas adultas con discapacidad intelectual a través de acciones con un enfoque de derechos, como el apoyo al empleo y apertura de oportunidades laborales en el mercado regular.

A raíz del empeoramiento de las condiciones de trabajo y la situación para muchas personas con discapacidad, la fundación Inclúyeme creó en noviembre de 2020 un centro de desarrollo de habilidades con un curso propedéutico para una colocación más eficaz en empleo competitivo y regular. “Porque nos dimos cuenta que los muchachos regresaban a sus casas sin un ingreso, sin ocupación, lo que dio lugar a situaciones críticas”, explica Rita.

Entre las habilidades que se fomentan en el curso, que dura tres meses, destacan las socio-afectivas, adaptativas, emocionales, destrezas para el trabajo, presencia, manejo del dinero, manejo de la tecnología, entre otros. Ya ha habido cuatro generaciones que han pasado por el curso propedéutico y cada generación cuenta con diez candidatos. “Una de las principales barreras para la inclusión laboral en México es la falta de concientización con respecto a las habilidades que las personas con discapacidad intelectual, psicosocial, auditiva, motora o de otra índole tienen”, explica Rita.

Yaotzaneth Díaz, quien es seleccionada nacional de basquetbol en silla de ruedas, perdió su empleo durante la pandemia como consecuencia de un recorte en la agencia en la trabajaba. Yao perdió una pierna luego de que, hace 13 años, un autobús la arrollara en la Ciudad de México. Su extremidad inferior quedó destrozada y no tuvo otra opción más que la amputación.

“Es necesario concientizar a otros que, aunque tenga una amputación, cuento con plenas capacidades físicas y mentales para desarrollar diversas tareas y actividades, no soy una carga; con ello también está el defender mis derechos de igualdad de condiciones, porque no por ser una mujer amputada deba tener desventajas en salarios, oportunidades y condiciones”, cuenta Yao, quien comenzó a trabajar en el equipo de Ottobock en México meses después de haber perdido su empleo.

NOTAS RELACIONADAS: