š± NiƱos cosechan esperanza: Sagadegro celebra su primera cosecha de lechugas con mirada en el futuro de Guerrero
En un huerto demostrativo en Chilpancingo, niƱas y niƱos aprenden a cultivar alimentos sanos, mientras el gobierno de Evelyn Salgado impulsa la soberanĆa alimentaria y la conciencia ambiental desde la infancia.
Fecha: 13 de agosto de 2025
CHILPANCINGO, GRO. ā Entre surcos de tierra fĆ©rtil y hojas frescas de lechuga, una escena inĆ©dita marcó un antes y un despuĆ©s en la polĆtica agrĆcola de Guerrero: niƱas y niƱos, con guantes pequeƱos y sonrisas grandes, cosecharon por primera vez los frutos de un huerto demostrativo instalado en las oficinas de la SecretarĆa de Agricultura, GanaderĆa, Pesca y Desarrollo Rural (Sagadegro).
Este no fue solo un acto simbólico. Fue un mensaje claro: el futuro de Guerrero se siembra con las manos de sus niños.
La primera cosecha de lechugas, libre de quĆmicos y cultivada con tĆ©cnicas sostenibles, forma parte de una estrategia integral del gobierno estatal para fortalecer la autosuficiencia alimentaria, promover el autoconsumo y devolver a las familias el conocimiento de la tierra. Pero, sobre todo, busca sembrar valores: respeto por la naturaleza, hĆ”bitos saludables y conciencia social.
āHoy no solo cosechamos lechugas. Cosechamos esperanza, educación y futuroā, afirmó una de las instructoras durante la jornada.
š§š¦ Los niƱos, protagonistas del cambio
Lo mĆ”s conmovedor del evento fue la participación activa de niƱas y niƱos, quienes, guiados por tĆ©cnicos agrĆcolas, aprendieron cada etapa del proceso: desde la siembra hasta el riego por goteo, el control natural de plagas y, finalmente, la cosecha.
āĀæSabes que esta lechuga no tiene veneno?ā, preguntó una niƱa de 8 aƱos a su compaƱero, mostrando con orgullo una hoja reciĆ©n cortada. Esa pregunta, simple pero profunda, resume el objetivo del proyecto: formar ciudadanos crĆticos, conscientes y conectados con la tierra.
A través de talleres prÔcticos, el huerto demostrativo enseña a familias, productores y escuelas cómo replicar este modelo en espacios reducidos: patios, azoteas o balcones. Porque en Guerrero, incluso en los lugares mÔs pequeños, cabe un huerto, cabe la esperanza.
š Alimentación saludable, compromiso social
Como parte del compromiso social del proyecto, una parte de la cosecha fue donada a una casa de rehabilitación para jóvenes con problemas de adicciones, en un gesto simbólico y solidario que une la tierra con el cuidado humano.
āLo que cultivamos aquĆ no solo alimenta el cuerpo, sino el almaā, dijo un representante de la institución beneficiada. āEstos alimentos limpios y naturales son un regalo para quienes estĆ”n reconstruyendo su vidaā.
La iniciativa es impulsada por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, quien ha hecho del fomento de huertos familiares una bandera de su polĆtica rural. āQueremos que cada familia tenga acceso a alimentos sanos, y que nuestros niƱos crezcan sabiendo de dónde viene su comidaā, ha seƱalado en diversas ocasiones.
š Una semilla que puede transformar comunidades
Este huerto no solo produce lechugas. Produce conocimiento, autonomĆa y resiliencia. En comunidades vulnerables de Guerrero, donde el acceso a alimentos frescos es limitado, estas prĆ”cticas pueden marcar la diferencia entre la desnutrición y la salud, entre la dependencia y la autosuficiencia.
AdemĆ”s, el proyecto promueve la recuperación de saberes ancestrales, integrando tĆ©cnicas tradicionales con innovación sostenible, en lĆnea con las culturas indĆgenas que han cuidado la tierra por generaciones.
š± Un llamado a sembrar mĆ”s que lechugas
Lo que comenzó como un espacio demostrativo en Chilpancingo puede convertirse en un modelo replicable en escuelas, centros comunitarios y hogares de todo Guerrero. Porque cuando un niño planta una semilla, no solo cultiva una verdura: cultiva responsabilidad, paciencia y amor por el entorno.
Este es el verdadero legado que se busca construir: una generación que no solo consume, sino que cuida, siembra y transforma.
š± NiƱos cosechan esperanza: Sagadegro celebra su primera cosecha de lechugas
Conclusión
La primera cosecha de lechugas en el huerto de Sagadegro es mucho mĆ”s que un logro agrĆcola. Es una declaración de intenciones: Guerrero estĆ” apostando por un futuro donde la seguridad alimentaria, la educación ambiental y el bienestar infantil van de la mano. Y esta vez, los niƱos no son espectadores. Son protagonistas del cambio.

