Teherán / Jerusalén / Washington, 28 de febrero de 2026. Fuentes israelíes de alto nivel, citadas por medios internacionales como Reuters, CNN y Fox News, aseguraron que el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, habría muerto durante los ataques iniciales lanzados contra objetivos estratégicos en Teherán.
De acuerdo con esos reportes, el cuerpo del líder iraní habría sido encontrado bajo los escombros de su complejo residencial en la capital iraní. Las mismas fuentes sostienen que entre cinco y diez altos mandos del aparato político y militar también habrían fallecido en los bombardeos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que existen “señales crecientes” y “todas las indicaciones” de que Jamenei “ya no está con nosotros”, mientras que un funcionario estadounidense citado por la prensa afirmó que Washington considera probable su muerte.
Irán lo niega categóricamente
Sin embargo, las autoridades iraníes rechazaron de manera tajante las versiones. El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, aseguró que Jamenei está “vivo y bien”, según sus palabras.
Asimismo, agencias estatales como Tasnim News Agency y Mehr News Agency afirmaron que el líder supremo continúa “comandando el campo” con firmeza.
Hasta el momento no existe confirmación independiente, evidencia visual verificable ni anuncio oficial por parte del gobierno iraní que corrobore alguna de las versiones.
Escalada militar y tensión regional
En respuesta a los ataques, Irán lanzó oleadas de misiles balísticos contra Israel, activando sistemas de defensa antiaérea y sirenas de alerta en diversas ciudades. La escalada ha provocado cierres temporales de espacio aéreo en varios países de la región y ha elevado las alertas en naciones vecinas ante el riesgo de una confrontación más amplia.
No hay cifras oficiales de víctimas, aunque reportes preliminares hablan de decenas o incluso cientos de muertos en Teherán. También se han registrado celebraciones aisladas en algunas zonas de Irán, así como protestas contra los bombardeos en otros puntos del país.
El expresidente estadounidense Donald Trump y Netanyahu reiteraron que el objetivo de las operaciones es debilitar al régimen iraní y frenar su programa nuclear. Analistas internacionales advierten que la crisis podría generar repercusiones globales, incluyendo volatilidad en los precios del petróleo y posibles represalias cibernéticas o ataques indirectos a través de aliados regionales de Teherán.
Incertidumbre y posible crisis sucesoria
La comunidad internacional se mantiene en alerta máxima, con llamados a la contención y a evitar una guerra de mayor escala en Medio Oriente. La eventual confirmación de la muerte de Jamenei podría desencadenar una crisis sucesoria en Irán, donde no existe un sucesor designado de manera inmediata.
Mientras persiste la llamada “niebla de guerra”, la ausencia de evidencia independiente mantiene la incertidumbre. Aunque múltiples fuentes occidentales apuntan a que el líder supremo habría sido alcanzado fatalmente, la falta de confirmación oficial deja abierta la posibilidad de que continúe con vida.
La situación continúa en desarrollo.

