En el cuarto día de los ataques aéreos de Israel y Estados Unidos contra Irán, y en medio de una creciente violencia e inestabilidad en Oriente Medio, la ONU hizo un llamado urgente a proteger a los civiles y advirtió sobre el aumento del desplazamiento forzado y las necesidades humanitarias.
La portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani, recordó el horror del ataque del sábado, que según informes dejó decenas de niñas muertas y heridas en una escuela primaria de Minab, en el sur de Irán.
«Niñas, pequeñas (…) al inicio de su jornada escolar, asesinadas de esta manera, con mochilas manchadas de sangre: esto es absolutamente horrendo», declaró. «Si hay una imagen que captura la esencia de la destrucción, la desesperación y la crueldad sin sentido de este conflicto, son esas imágenes».
Shamdasani indicó que el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, quedó «profundamente conmocionado» por el impacto de las hostilidades en civiles e infraestructuras civiles, y exigió una «investigación pronta, imparcial y exhaustiva» sobre las circunstancias del ataque en Minab.
«La responsabilidad recae en las fuerzas que ejecutaron el ataque para investigarlo. Les instamos a hacer públicos los resultados y a garantizar rendición de cuentas y reparación para las víctimas», insistió.
La portavoz también subrayó que, si los ataques se dirigen deliberadamente contra civiles o bienes civiles, o son indiscriminados, constituyen «graves violaciones del derecho internacional humanitario y podrían considerarse crímenes de guerra».
Apagón de internet en Irán
Shamdasani expresó preocupación por el bienestar de los iraníes, «dado el historial del Gobierno de reprimir con fuerza letal a gran escala a quienes se oponen a su régimen y las nuevas amenazas de altos funcionarios contra cualquier expresión de disidencia en este momento». Instó a las autoridades a salvaguardar las libertades fundamentales de los iraníes y lamentó el acceso limitado de la población a información esencial debido a un corte nacional de internet.
Desde que estalló el conflicto el sábado, con los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán y la respuesta de Teherán con contraataques contra Israel y otros aliados estadounidenses en la región, Shamdasani destacó que, además de Irán e Israel, las hostilidades han afectado hasta ahora a otros 12 países, destruyendo viviendas, negocios, aeropuertos e infraestructuras energéticas.
Desplazados en Líbano
En Líbano, donde los militantes armados de Hezbolá entraron en el conflicto, atrayendo ataques israelíes, «se han reportado desplazamientos masivos en partes del sur del Líbano, el valle de la Bekaa y los suburbios del sur de Beirut», declaró Babar Baloch, portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Israel emitió advertencias de evacuación a los residentes de más de 53 pueblos libaneses y llevó a cabo intensos bombardeos en las tres regiones del país, añadió.
Hasta este lunes, «las estimaciones conservadoras sugieren que cerca de 30.000 personas han sido alojadas y registradas en refugios colectivos», señaló Baloch. «Muchos más durmieron en sus coches a un lado de las carreteras o quedaron atrapados en embotellamientos al intentar huir del sur hacia Beirut».
Según informes de medios del martes, tropas israelíes ingresaron al sur del Líbano tras los ataques de Hezbolá contra el norte de Israel. El portavoz de ACNUR subrayó que muchos de los países afectados por el nuevo conflicto «ya albergan a millones de refugiados y desplazados internos». Advirtió que una mayor violencia y desplazamiento podrían desbordar la capacidad de las comunidades receptoras.
Temores por las cadenas de suministro
Las graves interrupciones en el transporte de mercancías debido a la ampliación de las hostilidades en la región también están afectando las rutas de suministro humanitario y a quienes dependen de ellas para su próxima comida.
Desde El Cairo, Samer Abdel Jaber, director regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) para Oriente Medio y Norte de África, destacó las interrupciones en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo, que «complicarán las rutas marítimas, generarán retrasos y aumentarán los costos para la mayoría de nuestras operaciones que dependen de esas rutas».
«Con mares disputados y espacios aéreos cerrados, estamos explorando adaptaciones y el uso de nuestras redes de proveedores en otros países como Turquía, Egipto, Jordania y Pakistán para apoyar corredores terrestres», explicó. El funcionario del PMA añadió que los puertos de Egipto y el canal de Suez, «un centro clave para apoyar nuestras operaciones en Gaza y Sudán», siguen funcionando.
Señaló que la decisión de Israel de cerrar los pasos fronterizos con Gaza desde el inicio del conflicto había sido motivo de preocupación, pero que el martes llegó la «buena noticia» de la inminente reapertura del paso de Kerem Shalom. Según informes posteriores de medios, el cruce, en la frontera sur de la Franja de Gaza, efectivamente reabrió el martes.
«Esto llega en un momento oportuno para nosotros y necesitamos ingresar ayuda lo más rápido posible», afirmó Jaber. «Tenemos harina de trigo suficiente solo para 10 días y paquetes de alimentos que mantendrán nuestros programas durante solo dos semanas y media (…) Debemos asegurar un flujo continuo y escalable de alimentos hacia la Franja de Gaza», concluyó.

