Israel cierra la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén

Jerusalén, 2026. En un ambiente marcado por la tensión y la incertidumbre, cientos de fieles musulmanes se vieron obligados a rezar fuera de la Ciudad Vieja de Jerusalén luego de que Israel ordenara el cierre total de la Explanada de las Mezquitas, donde se encuentra la sagrada mezquita de Al Aqsa, uno de los lugares más importantes para el islam.

El cierre ocurrió en el tercer viernes del Ramadán, una fecha especialmente significativa para los musulmanes, cuando tradicionalmente miles de creyentes peregrinan al recinto para realizar el rezo colectivo del mediodía. En años anteriores, la afluencia ha llegado a superar las 180 mil personas. Sin embargo, esta vez el sitio permaneció prácticamente vacío.

Ante la imposibilidad de ingresar, algunos fieles extendieron sus alfombras de oración frente a la Puerta de Damasco, uno de los accesos más emblemáticos de la Ciudad Vieja. Allí, el imán Musa Sahari dirigió el rezo del mediodía acompañado por decenas de hombres que, con serenidad y resignación, realizaron sus plegarias al aire libre.

“Llevamos siglos rezando en Al Aqsa de forma pacífica. Hoy no podemos entrar, pero Dios está en todas partes”, expresó el líder religioso, quien explicó que muchos creyentes optaron por continuar sus oraciones en sus hogares ante las restricciones.

Restricciones durante el Ramadán

Las autoridades israelíes anunciaron la cancelación de las oraciones colectivas del viernes en la mezquita de Al Aqsa, considerada el tercer sitio sagrado del islam. La medida forma parte de una serie de restricciones implementadas durante el Ramadán.

En semanas anteriores, Israel había limitado el acceso a Jerusalén a 10 mil palestinos provenientes de Cisjordania y estableció condiciones estrictas para entrar al recinto religioso. Solo podían hacerlo niños menores de 12 años acompañados por adultos, mujeres mayores de 50 años y hombres mayores de 55.

El gobierno israelí sostiene que las medidas responden a razones de seguridad ante el riesgo de un posible ataque regional, particularmente en el contexto de tensiones con Irán. Según las autoridades, una emergencia con decenas de miles de personas dentro del recinto podría provocar consecuencias graves.

Un lugar cargado de historia y tensión

La Explanada de las Mezquitas es uno de los espacios más sensibles de Oriente Medio. Para los musulmanes alberga la mezquita de Al Aqsa, mientras que para los judíos es un lugar sagrado asociado al antiguo Segundo Templo.

Las tensiones en este recinto han desencadenado crisis políticas y enfrentamientos en el pasado, incluido el estallido de la Segunda Intifada. Por ello, cada restricción o cambio en el acceso suele generar reacciones entre la población palestina y preocupación en la comunidad internacional.

Activistas palestinos señalan que el cierre total del recinto es una medida excepcional que ha ocurrido en muy pocas ocasiones desde 1967, cuando Israel ocupó Jerusalén Este tras la Guerra de los Seis Días.

Entre la fe y la incertidumbre

Para muchos palestinos, el Ramadán no solo representa un periodo religioso, sino también un momento de identidad cultural y convivencia familiar. Por ello, el cierre de los lugares sagrados se vive con profunda tristeza.

Algunos visitantes que regresaron a Jerusalén para pasar estas fechas con sus familias encontraron una ciudad distinta: calles vacías, comercios cerrados y accesos bloqueados por vallas policiales.

Aun así, muchos fieles decidieron mantener sus tradiciones de oración en espacios públicos o en sus hogares, reafirmando que la fe puede mantenerse viva incluso en medio de las restricciones.

Mientras tanto, las autoridades israelíes reiteran que las medidas buscan prevenir riesgos y “proteger vidas humanas”, en un contexto regional que continúa siendo complejo y volátil.

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