Pakistán rechaza diálogo con Afganistán y anuncia continuidad de ofensiva militar
28 de febrero de 2026. — El Gobierno de Pakistán descartó este sábado cualquier posibilidad de negociación con el régimen talibán en Afganistán y confirmó que continuará las operaciones militares transfronterizas, en medio de la escalada más grave entre ambos países en los últimos años.
“No habrá ninguna charla. No hay diálogo. No hay negociación. El terrorismo desde Afganistán tiene que terminar”, declaró el portavoz del primer ministro paquistaní, Mosharraf Zaidi, en entrevista con la televisión estatal.
Islamabad sostiene que actúa en defensa propia frente a la amenaza del grupo insurgente Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), al que acusa de operar desde territorio afgano con la tolerancia del gobierno talibán.
Operación “Ghazb lil Haq”
Las fuerzas paquistaníes enmarcan la ofensiva dentro de la operación “Ghazb lil Haq” (“Ira por la Justicia”). Según cifras oficiales difundidas por el ministro de Información, Attaullah Tarar, el Ejército habría eliminado a 331 combatientes talibanes, destruido 163 vehículos blindados y bombardeado 37 posiciones en territorio afgano.
No obstante, estos datos no han podido ser verificados de manera independiente debido a la limitada presencia de observadores internacionales en la zona.
Los combates se concentran a lo largo de la Línea Durand, la frontera de facto entre ambos países, históricamente disputada.
Respuesta del régimen talibán
El principal portavoz del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid, declaró en rueda de prensa que Kabul estaba “abierto a resolver las tensiones” por la vía política.
Sin embargo, el Ministerio de Defensa afgano anunció bombardeos aéreos en represalia contra bases militares paquistaníes en Miranshah y Spinwam.
El ministro de Exteriores afgano, Amir Khan Muttaqi, inició contactos diplomáticos con Arabia Saudita y Qatar para explorar una mediación regional.
Respaldo de Estados Unidos
La escalada ocurre con el respaldo diplomático de Washington. El Departamento de Estado de Estados Unidos defendió el derecho de Pakistán a proteger su territorio frente a amenazas insurgentes.
Aunque no se han anunciado apoyos militares directos, el posicionamiento estadounidense refuerza la postura de Islamabad en el plano internacional.
El factor TTP
El núcleo del conflicto gira en torno al Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), grupo insurgente responsable de numerosos atentados en Pakistán en la última década.
Islamabad acusa al régimen talibán de Kabul de permitir que el TTP utilice suelo afgano como santuario. Las autoridades talibanas niegan brindar apoyo operativo a la organización.
El trasfondo histórico es complejo. Tras la retirada estadounidense de Afganistán en 2021, el equilibrio regional se ha vuelto más frágil, con múltiples actores armados operando en zonas fronterizas.
Riesgo regional
Analistas en seguridad regional advierten que la confrontación podría desestabilizar aún más Asia Central y el sur de Asia.
La frontera afgano-paquistaní es estratégica no solo por su valor militar, sino también por rutas comerciales y proyectos energéticos que atraviesan la región.
Una escalada prolongada podría afectar:
- Seguridad interna en Pakistán
- Estabilidad política en Kabul
- Proyectos de infraestructura regional
- Inversión extranjera en el corredor China-Pakistán
Llamados a la mediación
Hasta el momento, no se ha convocado formalmente una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas. Sin embargo, diplomáticos regionales consultados señalan que existe preocupación por el potencial deterioro humanitario en zonas fronterizas.
Arabia Saudita y Qatar emergen como posibles facilitadores de diálogo, dada su influencia en Kabul y sus relaciones con Islamabad.
Claves internacionales
- Pakistán descarta negociación con Afganistán.
- Operación “Ghazb lil Haq” continúa en la Línea Durand.
- Kabul propone diálogo, pero responde con bombardeos.
- EE.UU. respalda derecho de defensa de Islamabad.
- El TTP es el eje central del conflicto.

