Alemania: saquean comercios y roban armas durante protestas juveniles en varias ciudades
Los disturbios estallaron después de las marchas de la Generación Z. En Fráncfort fueron atacados varios establecimientos y dos armas quedaron bajo resguardo policial.
Las protestas juveniles en Alemania terminaron con graves disturbios este sábado 31 de octubre. Grupos violentos saquearon comercios y se enfrentaron con la policía en varias ciudades.
Fráncfort registró los incidentes más graves. Allí, varios individuos rompieron escaparates y entraron por la fuerza a establecimientos comerciales.
Entre los negocios atacados hubo una tienda de ropa deportiva y una armería. Los responsables sustrajeron mercancía y al menos dos armas de fuego.
La policía intervino y logró recuperar las dos armas. También desplegó vehículos especiales y cañones de agua para controlar la situación.
Los disturbios ocurrieron después de las manifestaciones convocadas por el movimiento juvenil «Gen Z regelt!». Las marchas reunieron a miles de personas en más de 30 ciudades alemanas.
Saqueos y enfrentamientos en el centro de Fráncfort
La avenida comercial Zeil fue uno de los principales escenarios de los disturbios. Varios grupos rompieron los cristales de los establecimientos y comenzaron a llevarse mercancías.
Entre los negocios afectados se encontraba una tienda de la cadena Snipes. Los saqueadores sustrajeron calzado deportivo antes de la intervención policial.
Posteriormente, otro grupo atacó una armería. Los responsables rompieron los escaparates y se llevaron dos armas.
Los agentes recuperaron posteriormente ambas piezas. Además, realizaron varias detenciones para identificar a los participantes en los ataques.
El ministro del Interior de Hesse, Roman Poseck, acudió a la zona. El funcionario denunció agresiones contra los policías.
Según sus primeras estimaciones, alrededor de un centenar de activistas participaron en los ataques contra los agentes. Los enfrentamientos dejaron varios policías heridos.
Colonia utilizó cañones de agua para dispersar a manifestantes
La violencia también alcanzó otras ciudades alemanas. En Colonia, la policía utilizó cañones de agua para dispersar a grupos que lanzaron fuegos artificiales contra los agentes.
En el centro de la ciudad se registraron lanzamientos de botellas y otros objetos. También hubo personas detenidas y al menos un herido.
La situación obligó a las autoridades a reforzar el despliegue policial. Los responsables de seguridad dieron por terminada la concentración.
Hamburgo registró barricadas incendiadas
En Hamburgo, varios individuos levantaron barricadas y prendieron fuego a obstáculos colocados en las calles.
Los agentes utilizaron gas pimienta y otros recursos para controlar los disturbios. También intervinieron para apagar los incendios.
En Berlín hubo lanzamiento de botellas y huevos contra las fuerzas de seguridad. Sin embargo, las principales concentraciones de la capital transcurrieron mayoritariamente en calma.
Las autoridades también reportaron incidentes en otras localidades. La jornada exigió un amplio despliegue de efectivos policiales.
¿Qué reclama la Generación Z en Alemania?
Las movilizaciones fueron convocadas por el movimiento «Gen Z regelt!». Sus participantes exigen mayores inversiones en educación y mejores condiciones de vida.
También reclaman medidas contra el encarecimiento de la vivienda. Entre sus demandas figuran más recursos para la salud mental y los servicios sociales.
Otro de los puntos de conflicto es el rechazo al servicio militar obligatorio. Los jóvenes cuestionan que las nuevas generaciones deban asumir mayores cargas económicas y militares.
Durante las marchas aparecieron pancartas con mensajes contra el canciller Friedrich Merz. Entre las consignas destacaba «Merz debe irse».
Autoridades investigan los ataques y las detenciones
El ministro Roman Poseck había advertido sobre el riesgo de que grupos extremistas intervinieran en las movilizaciones.
Después de los enfrentamientos, señaló a sectores de extrema izquierda como responsables de la violencia. Sin embargo, las investigaciones deberán determinar la participación individual de los detenidos.
Los hechos también reabren el debate sobre la seguridad durante las manifestaciones públicas. Las autoridades deberán distinguir entre quienes ejercieron su derecho a protestar y quienes cometieron delitos.
La jornada deja una señal de alerta para Alemania. Una movilización juvenil con demandas sociales terminó empañada por saqueos, agresiones y el robo de armas.

