La disputa territorial por el Esequibo volvió al centro del escenario internacional. Venezuela defendió ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, que la única salida viable al conflicto con Guyana pasa por una negociación política y diplomática, no por una imposición judicial.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo este lunes que alcanzar un acuerdo negociado sobre la Guayana Esequiba es “inevitable e indispensable” para garantizar una solución duradera entre ambos países.
Durante su intervención ante la Corte Internacional de Justicia, Rodríguez afirmó que Caracas apuesta por una salida “pacífica, política y diplomática” al histórico diferendo territorial que enfrenta a Venezuela y Guyana desde el siglo XIX.
El territorio en disputa, conocido como Esequibo, comprende cerca de 160 mil kilómetros cuadrados ricos en petróleo, minerales y recursos naturales. Actualmente está bajo control de Guyana, aunque Venezuela mantiene un reclamo histórico sobre la zona.
La tensión bilateral aumentó significativamente desde 2015, luego de que la petrolera ExxonMobil descubriera importantes yacimientos de crudo frente a las costas del Esequibo, transformando a Guyana en una de las economías petroleras emergentes más relevantes del continente.
Guyana defiende la validez del Laudo Arbitral de París de 1899, que fijó la frontera actual durante la época colonial británica, y busca que la CIJ ratifique esa delimitación. Por su parte, Venezuela sostiene que el Acuerdo de Ginebra de 1966 anuló dicho fallo y estableció la obligación de resolver la controversia mediante negociaciones directas entre las partes.
La delegación venezolana reiteró además que su participación en las audiencias no representa un reconocimiento de la jurisdicción de la Corte sobre el caso.
“Solo una solución política y negociada puede construir bases sólidas y estables para la buena vecindad entre ambos países”, insistió Rodríguez durante la audiencia celebrada en La Haya.


