¿Puede una escuela producir el agua que necesita? En Acapulco, la lluvia empieza a responder
Un proyecto en escuelas públicas busca transformar la paradoja de un puerto que se inunda en la temporada de lluvias para luego padecer meses de escasez.
ACAPULCO, Guerrero — La relación de Acapulco con la lluvia ha sido violenta e improductiva durante décadas. Cada año, con el inicio de las tormentas, millones de litros de agua caen sobre las avenidas. El agua inunda colonias bajas y desciende por las laderas hasta perderse en la bahía. Pocos meses después, el escenario se invierte: el suministro por red colapsa y miles de familias vuelven a depender de pipas y tandeos.
Sin embargo, las aulas públicas del puerto han comenzado a dar un trato diferente a esa misma lluvia.
La gestora social Rosario Merlín García, en articulación con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y el especialista Ricardo Salinas Méndez, impulsa un proyecto de captación pluvial. La iniciativa transforma los techos de los planteles educativos en colectores de agua y laboratorios de educación ambiental.
Escuelas primarias como la Club de Leones y la Narciso Mendoza ya ponen a prueba esta infraestructura. El mecanismo funciona de forma directa y eficiente. Mediante un sistema de canales en las techumbres, las escuelas captan el agua pluvial, la conducen por filtros de sedimentos y la almacenan en tanques de gran capacidad. Este recurso abastece sanitarios, labores de limpieza y el riego de áreas verdes.
«La meta inmediata busca reducir la presión sobre la golpeada red de agua potable local. Sin embargo, el objetivo de fondo no se mide únicamente en litros almacenados, sino en la conducta de los estudiantes.»
La pedagogía de la cosecha
En un contexto global marcado por el cambio climático, la enseñanza teórica en libros de texto ha quedado superada. Así lo coinciden diversos especialistas en pedagogía.
El proyecto de captación de agua en escuelas, permite que las niñas y niños observen el proceso de filtración y almacenamiento en su propia escuela. Gracias a esto, los estudiantes dejan de ver la lluvia como una amenaza meteorológica o un simple desperdicio urbano. En su lugar, aprenden a gestionar un recurso finito con tecnología sencilla.
Además, el impacto rompe los muros del plantel. Diversos estudios sobre cultura ambiental señalan que la infancia replica las iniciativas sostenibles en el ámbito doméstico. Un alumno que comprende el valor de cosechar agua en su escuela se convierte en un agente que cuestiona el desperdicio en su propio hogar.
Captación de agua en escuelas un recurso complementario frente a la crisis
La captación pluvial no resuelve por sí sola el deficitario sistema de agua potable de Acapulco. Diversos eventos meteorológicos severos han agudizado las deficiencias estructurales de la red en años recientes. Pese a ello, la cosecha de lluvia ofrece una capa de resiliencia crucial para las instituciones públicas.
La viabilidad de estos sistemas depende de la capacidad de almacenamiento instalada y del rigor en su mantenimiento. No obstante, al garantizar una fuente alternativa durante la temporada de lluvias, los planteles aseguran su operatividad diaria. Esto evita suspensiones de clases por falta de higiene en los sanitarios, un problema recurrente en la región.
El verdadero desafío de esta iniciativa radicará en su escala. El programa debe dar el salto de un piloto en escuelas seleccionadas hacia una política pública garantizada para todo el municipio.
El legado intangible
La gestión pública suele privilegiar megaproyectos de infraestructura visible. En ese escenario, la instalación de canaletas y tanques en un patio escolar puede parecer una intervención modesta. Sin embargo, su verdadero valor radica en la siembra de hábitos intergeneracionales.
Enseñar a las nuevas generaciones a gestionar el agua representa la forma de patrimonio más urgente en un planeta con recursos bajo tensión. Mañana, esas niñas y niños no solo recordarán cómo se llenaba el tanque de su escuela. Sabrán, sobre todo, cómo adaptarse en un mundo donde cada gota cuenta.


