Esthela Damián enfrenta guerra sucia digital; fundadores de Morena llaman a competir con propuestas
Liderazgos de Morena denunciaron imágenes manipuladas y contenidos falsos contra la exconsejera jurídica de la Presidencia. Silvestre Arizmendi pidió preservar la unidad y evitar prácticas de la vieja política.
Acapulco, Guerrero.— La disputa interna de Morena en Guerrero comenzó a trasladarse con mayor intensidad al terreno digital.
Fundadores del partido, exlegisladores, dirigentes sociales y representantes de la sociedad civil cerraron filas en torno a Esthela Damián Peralta, al denunciar la difusión de imágenes manipuladas y contenidos que, según señalaron, buscan desacreditar su trayectoria y afectar su participación en el proceso interno.
Durante una conferencia realizada en Acapulco, los participantes presentaron como ejemplo una fotografía que habría sido manipulada para intentar relacionar a Damián Peralta con el exgobernador Ángel Aguirre Rivero.
La propia Damián difundió la imagen original para mostrar las diferencias con el contenido que circuló posteriormente.
El señalamiento es relevante porque la fotografía se utilizó, según los denunciantes, para construir una relación política que ellos consideran falsa.
Esthela Damián: el centro de una disputa que ya llegó a las redes
La exconsejera jurídica de la Presidencia de la República se encuentra entre los nombres que participan en la disputa interna de Morena rumbo a la definición de su candidatura en Guerrero.
En ese contexto, sus simpatizantes sostienen que la difusión de contenidos manipulados representa una estrategia para desacreditarla.
Pero existe una diferencia que debe mantenerse clara:
una cosa es denunciar una campaña de guerra sucia y otra demostrar quién la organizó.
Durante la conferencia, los participantes afirmaron tener identificadas páginas y espacios digitales desde donde se difunden los contenidos y señalaron que ya presentaron denuncias ante las instancias correspondientes de Morena.
También sostuvieron que algunos de quienes participan en la difusión de los ataques han formado parte del equipo político de Ángel Aguirre.
Ese señalamiento corresponde a los denunciantes y deberá ser acreditado por las instancias ante las que presentaron sus quejas.
Silvestre Arizmendi llama a no repetir las prácticas de la vieja política
Entre quienes respaldaron a Damián Peralta estuvo Silvestre Arizmendi Torres, quien, junto con otros fundadores y liderazgos de Morena, llamó a que la definición interna se realice mediante propuestas, trabajo territorial y respeto entre los participantes.
El planteamiento de Arizmendi coloca la discusión en un terreno que trasciende el enfrentamiento entre grupos:
¿La competencia interna de Morena se resolverá con propuestas y trabajo político o terminará dominada por campañas de descalificación en redes sociales?
Los participantes respaldaron el método de encuesta y llamaron a conservar la unidad del movimiento.
Su mensaje fue directo: el adversario no debe estar dentro de Morena y las diferencias internas no deberían convertirse en una guerra de acusaciones.
El problema de las imágenes manipuladas
La utilización de imágenes alteradas para construir una relación política inexistente merece atención más allá de la disputa partidista.
Las redes sociales permiten que una fotografía manipulada pueda circular miles de veces antes de que la persona involucrada tenga oportunidad de desmentirla.
Y una vez que una imagen llega a determinados grupos o plataformas, el desmentido puede alcanzar a menos personas que el contenido original.
Por eso, en este caso hay una pregunta que también corresponde responder:
¿Quién creó la imagen, quién comenzó a difundirla y con qué propósito?
La respuesta no debería surgir de una acusación política, sino de una investigación que permita identificar el origen y, en su caso, determinar responsabilidades.
Morena enfrenta una prueba más allá de las encuestas
La disputa por la candidatura de Morena en Guerrero apenas entra en una etapa de mayor exposición pública.
Los distintos grupos tendrán que competir y defender sus aspiraciones.
Pero también tendrán que demostrar que pueden hacerlo sin convertir las diferencias internas en una confrontación permanente.
El llamado realizado durante la conferencia fue precisamente a privilegiar las propuestas y el trabajo en territorio.
Para Esthela Damián, el episodio representa además una oportunidad para responder políticamente a sus adversarios: si las acusaciones son falsas, la mejor defensa será la evidencia y la transparencia; si existen señalamientos legítimos, deberán discutirse con pruebas y no mediante imágenes manipuladas.
Por ahora, lo que está documentado es una denuncia pública de guerra sucia y la presentación de quejas ante las instancias partidistas.
Lo que todavía falta conocer es quién produjo los contenidos, quién los difundió originalmente y qué determinarán las autoridades partidistas sobre esas denuncias.
Una contienda que todavía puede cambiar
La sucesión en Guerrero será una de las discusiones políticas más importantes del estado en los próximos meses.
Y si Morena pretende resolverla mediante una encuesta, como sostienen los participantes de esta conferencia, el resultado dependerá de algo más que de la intensidad de las redes sociales.
Dependerá de quién logre construir mayor respaldo ciudadano, quién tenga capacidad territorial y quién consiga convencer a los electores con una propuesta para Guerrero.
Mientras tanto, la petición de los liderazgos reunidos en Acapulco es sencilla:
que la competencia sea por propuestas y trabajo, no por montajes digitales.


