Esthela Damián: el pulso de Guerrero apunta a la soberanía y a Sheinbaum
Durante semanas de recorridos casa por casa y asambleas informativas por todo Guerrero, la exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal, Esthela Damián Peralta, dice haber tomado el pulso a un electorado que, asegura, está lejos de la indiferencia.
«Tenemos una mujer preparada, firme y serena, que ha demostrado que se puede dialogar con cualquier gobierno del mundo sin renunciar a la dignidad nacional», expresó al referirse a la presidenta Claudia Sheinbaum. Su tesis central: México puede cooperar con Estados Unidos en seguridad, migración y comercio, «pero la cooperación nunca puede significar subordinación».
Damián Peralta sostiene que el guerrerense promedio «está muy despierto políticamente». En cada asamblea, dice, la gente pregunta, compara y recuerda. Esa conciencia, argumenta, no surgió de la noche a la mañana, sino que se forjó en la propia historia del estado: «Guerrero conoce bien las consecuencias de las decisiones tomadas lejos del territorio y de espaldas a la gente».
Para ella, hablar de soberanía no es abstracción, sino algo concreto: decidir qué modelo de desarrollo se quiere, cómo se protegen los recursos y quién tiene la última palabra sobre el rumbo del país.
El planteamiento cobra relevancia, apunta, frente al giro político en América Latina. «En distintos países hemos observado un desplazamiento hacia la ultraderecha y el regreso de discursos que reivindican políticas que durante décadas profundizaron la desigualdad», advirtió.
México, insiste, ha elegido otro camino, y en Guerrero el mensaje que encontró en las calles fue tajante: «No queremos regresar a los gobiernos neoliberales. Nuestra gente tiene memoria, recuerda el abandono del campo y las condiciones que obligaron a miles de guerrerenses a migrar».


