Genaro Vázquez declina y respalda a Esthela Damián rumbo al proceso de Morena en Guerrero
La adhesión se suma a una estructura política que ya había expresado su respaldo a la exconsejera jurídica; el movimiento ocurre mientras Morena se encamina a definir su perfil para Guerrero 2027.
Acapulco, Guerrero.— La contienda interna de Morena rumbo a 2027 comienza a mostrar movimientos que pueden modificar el equilibrio entre los distintos grupos políticos de Guerrero.
Este sábado 29 de agosto, el regidor con licencia de Acapulco y referente del movimiento social Genaro Vázquez hizo pública su decisión de declinar en favor de Esthela Damián Peralta, sumándose al proyecto político que busca encabezar la exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal.
La adhesión fue difundida en redes sociales por medios locales y por el propio entorno político de Damián, donde se presentó como un llamado a la unidad de la izquierda guerrerense.
El movimiento ocurre en una etapa especialmente sensible para Morena, que se prepara para definir mediante encuestas a quienes encabezarán las llamadas coordinaciones de Defensa de la Transformación y de la Soberanía Nacional, proceso que en los hechos está vinculado con la definición de las candidaturas para las gubernaturas de 2027.
Una adhesión que busca cambiar el tablero
La decisión de Genaro Vázquez no debe leerse solamente como una fotografía política.
En una contienda donde existen numerosos aspirantes, cada estructura territorial, liderazgo social o grupo que decide sumarse a un proyecto puede modificar las condiciones internas.
Esthela Damián se registró para participar en el proceso de Morena en Guerrero después de renunciar a la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, cargo que ocupó durante la administración de Claudia Sheinbaum.
La propia Damián ha rechazado públicamente que sea una candidatura impuesta desde Palacio Nacional y ha asegurado que respetará el resultado del proceso interno.
Por eso, la suma de nuevos respaldos adquiere especial relevancia política.
Adrián Abad y una estructura que ya estaba con Damián
El anuncio de Genaro Vázquez no ocurre en un terreno vacío.
Desde julio, Adrián Abad Vargas, coordinador de la Alianza por el Bienestar de Guerrero, había hecho público el respaldo de esa organización a Esthela Damián.
En un encuentro realizado en Acapulco participaron coordinadores de distritos federales y locales, representantes de sectores como salud, turismo y comercio, presidentes seccionales y líderes de opinión, quienes expresaron su apoyo a la exfuncionaria federal.
Días después, la organización informó que continuaría con actividades territoriales y asambleas en distintos puntos del estado para promover el proyecto de Damián.
Ese antecedente permite entender que la incorporación de Genaro Vázquez forma parte de una estrategia más amplia de acumulación de respaldos territoriales, y no simplemente de una publicación aislada en redes.
La competencia interna entra en una etapa decisiva
La definición de Morena en Guerrero no será sencilla.
En junio se reportó que 16 aspirantes se habían registrado inicialmente para participar en el proceso interno por Guerrero, mientras que posteriormente se han manejado cifras mayores en el universo de participantes registrados.
Entre los nombres que han aparecido en la competencia están perfiles de Morena, así como representantes vinculados con partidos aliados.
La competencia, por tanto, no solamente será una disputa de popularidad.
También estará en juego la capacidad de cada grupo para demostrar presencia territorial, reconocimiento ciudadano y capacidad de movilización.
Y ahí es donde las adhesiones comienzan a adquirir valor.
La unidad, la palabra que todos repiten
“Unidad” se ha convertido en una de las palabras recurrentes dentro de los mensajes de respaldo a Damián.
En julio, durante una reunión de la Alianza por el Bienestar de Guerrero, la propia Esthela Damián llamó a consolidar un proyecto de unidad y pidió a sus simpatizantes mantener el trabajo territorial.
Ahora, con la incorporación de Genaro Vázquez, el discurso vuelve a aparecer.
Pero habrá que esperar para saber si esa unidad será solamente fotográfica y discursiva o si realmente consigue convertirse en una estructura competitiva capaz de influir en la encuesta interna.
Una fotografía que puede valer más que mil discursos
En política, las adhesiones suelen tener dos lecturas.
La primera es la simbólica: quién se toma la fotografía con quién.
La segunda, mucho más importante, es la territorial: qué estructura se mueve después de esa fotografía.
En el caso de Genaro Vázquez, será precisamente esa segunda parte la que permitirá dimensionar el verdadero alcance de su decisión.
Para Esthela Damián, mientras tanto, cada incorporación representa la oportunidad de fortalecer un proyecto que busca llegar a la definición interna de Morena con una estructura cada vez más amplia.
Pero la última palabra no la tendrán las fotografías ni los comunicados.
La tendrán las reglas del proceso, las encuestas y, finalmente, la decisión de Morena.


