El desbordamiento de un arroyo inundó 25 viviendas en Yetla; familias fueron evacuadas mientras cultivos, animales y la red de agua potable sufrieron graves daños.
El agua entró sin avisar: arroyo desborda y golpea a decenas de familias en Coyuca de Benítez
En cuestión de minutos, el agua convirtió calles y viviendas de Yetla, Coyuca de Benítez, en una zona de desastre.
El arroyo que nace en la Sierra Madre del Sur se desbordó debido a las intensas lluvias y provocó inundaciones, daños en viviendas, pérdida de cultivos y animales, además de dejar sin agua potable a más de 2 mil habitantes.
Para muchas familias, recuperar lo perdido apenas comienza.
El agua llegó en minutos y dejó una pregunta sobre la prevención
El desastre en Yetla también pone sobre la mesa una pregunta que merece una respuesta: ¿qué tan rápido puede llegar una alerta cuando un arroyo comienza a crecer y amenaza directamente a las viviendas?
Los testimonios de los habitantes describen una crecida prácticamente repentina. Jacobo, vecino de la comunidad, relató que el agua avanzó con tal rapidez que no tuvieron oportunidad de poner a salvo sus pertenencias. En su vivienda, la corriente alcanzó aproximadamente un metro y medio de altura.
La emergencia obligó a evacuar a familias afectadas y habilitar un refugio temporal en la iglesia de la comunidad. Reportes oficiales señalaron que 25 viviendas resultaron afectadas en Yetla y que 35 personas fueron trasladadas a un sitio seguro.
Pero la dimensión del problema fue mayor. Otro arroyo se desbordó en Aguas Blancas, también en Coyuca de Benítez, donde una vivienda quedó en riesgo y una persona adulta mayor tuvo que ser evacuada.
La pregunta, por tanto, no es solamente cuánto llovió, sino si los sistemas de monitoreo y comunicación pueden advertir con suficiente anticipación a las comunidades asentadas cerca de cauces y arroyos.
Protección Civil estatal informó que mantiene vigilancia y coordinación con autoridades municipales; sin embargo, para las familias que lo perdieron todo, la prevención debe medirse también en algo muy concreto: cuántos minutos de ventaja tuvieron para reaccionar antes de que el agua entrara a sus casas.
“Casi poco, todo fue pérdida total”
Jacobo, vecino que vive junto al arroyo, relató la velocidad con la que llegó el agua.
Así como Jacobo, unas 50 familias más perdieron muebles, colchones y electrodomésticos.
Mientras las familias enfrentaban la emergencia, también fue necesario actuar para recuperar el acceso a la comunidad. Un reporte difundido en redes de la propia localidad de Yetla señaló que el particular Héctor Estevez Gómez utilizó maquinaria para abrir el paso, luego de que el desbordamiento del arroyo afectara el acceso a la localidad.
La acción permitió atender una de las primeras necesidades después de la creciente: restablecer el paso para facilitar el ingreso y salida de habitantes y apoyar las labores de atención y limpieza.
Como María Elena, vecina afectada, señaló:
La corriente alcanzó aproximadamente 1.50 metros dentro de su vivienda, destruyendo muebles, electrodomésticos y alimentos.
El agua, dijo, no les dio tiempo suficiente para sacar sus pertenencias.
Y no fue el único.
De acuerdo con el material, alrededor de 50 familias sufrieron pérdidas de muebles, colchones y aparatos electrodomésticos.
El agua también arrasó con cultivos y animales
La fuerza de la corriente golpeó también al campo.
Campesinos reportaron daños en sus cultivos y pérdida de animales arrastrados por el agua.
María del Carmen Abad tiene una parcela en las inmediaciones de la comunidad. Su cultivo de limón quedó cubierto de lodo y restos de árboles y troncos.
Ahora necesita retirar toneladas de material para intentar recuperar su terreno.
Más de 2 mil habitantes se quedan sin agua potable
Uno de los daños más graves ocurrió en la infraestructura hidráulica.
La corriente arrastró tramos de la tubería que abastece de agua potable a Yetla, dejando sin servicio a sus habitantes.
Delfino Mandujano Jaramillo, director de Agua Potable de la comunidad, explicó que incluso algunos segmentos del muro que sostenía la infraestructura fueron destruidos.
La reparación, advirtió, será complicada.
Y todavía existe riesgo de más lluvias
Mientras las familias limpian sus casas y buscan rescatar lo poco que quedó, el peligro no ha desaparecido.
Los trabajos de limpieza continúan, pero las autoridades y habitantes deberán mantener la vigilancia ante el pronóstico de nuevas lluvias.
La emergencia no terminó cuando bajó el agua.
Para las familias de Yetla, ahora comienza la batalla para reconstruir.


