12,500 muertes vinculadas al calor: Alemania enfrenta un verano extremo
Alemania atraviesa uno de los episodios de mortalidad asociada al calor más graves de los últimos años. El Instituto Robert Koch (RKI), principal autoridad sanitaria del país, estima que unas 12,500 personas murieron por causas relacionadas con las altas temperaturas entre abril y el 2 de agosto de 2026.
La cifra supera los registros anuales de los últimos años y coloca a 2026 por encima de los niveles observados durante episodios anteriores de calor extremo. En 2018, uno de los años más severos de la década, se estimaron alrededor de 9,000 muertes vinculadas al calor.
Una sola semana concentró miles de muertes
El dato que más preocupa a las autoridades aparece al revisar la semana del 22 al 28 de junio.
El RKI calcula que durante esos siete días unas 9,600 personas murieron en Alemania en circunstancias relacionadas con las temperaturas extremas.
La ola de calor llevó los termómetros por encima de los 40 grados Celsius en amplias zonas del país. En la localidad de Coschen, en el estado de Brandeburgo, se registraron 41.7 grados, uno de los valores más elevados de aquel episodio.
La magnitud del fenómeno fue extraordinaria para Alemania. El Servicio Meteorológico Alemán registró temperaturas superiores a 40 grados en decenas de estaciones durante el episodio de finales de junio.
Los adultos mayores, los más vulnerables
Las personas de 75 años o más concentran la mayor parte de las muertes asociadas al calor.
De acuerdo con los datos difundidos sobre el periodo analizado, más de la mitad de los fallecimientos estimados correspondieron a personas de 85 años o más. El riesgo aumenta especialmente entre quienes ya padecen enfermedades cardiovasculares, respiratorias o renales.
Esto explica también por qué las cifras oficiales de defunciones no muestran directamente el verdadero impacto de una ola de calor.
El calor no siempre aparece como causa de muerte
Uno de los aspectos más importantes del informe del RKI es que una persona no necesariamente muere de manera directa por un golpe de calor.
En muchos casos, las temperaturas extremas someten al organismo a un esfuerzo adicional y agravan enfermedades que ya estaban presentes. Una persona con problemas cardíacos, pulmonares o renales puede sufrir una descompensación durante varios días de calor intenso.
Por esta razón, el calor suele no aparecer como la causa principal en el certificado de defunción.
El RKI utiliza entonces modelos estadísticos que comparan la mortalidad registrada durante semanas con temperaturas elevadas frente a periodos sin olas de calor. Para realizar sus estimaciones combina información de mortalidad con datos meteorológicos.
Un récord que obliga a mirar más allá del termómetro
La situación resulta especialmente significativa porque el impacto sanitario de las altas temperaturas puede permanecer oculto en las estadísticas tradicionales.
Una investigación publicada en 2026 sobre mortalidad asociada a temperaturas en Alemania encontró que el calor representa una proporción menor que el frío dentro de la mortalidad relacionada con temperaturas, pero también confirmó un incremento de las muertes asociadas al calor en los últimos años.
El propio RKI advierte que las olas de calor no deben evaluarse únicamente por la temperatura máxima alcanzada durante el día. La duración del episodio, las temperaturas nocturnas, la edad de la población y las enfermedades preexistentes pueden determinar el impacto final.
Y ahí está la dimensión más preocupante del episodio alemán de 2026: miles de muertes pueden quedar estadísticamente dispersas entre enfermedades cardiovasculares, respiratorias y otras causas, aunque el calor haya contribuido a desencadenarlas.
Alemania no solo registró temperaturas extraordinarias. Registró también un fuerte aumento de la mortalidad asociada a ellas.
Fuente: Instituto Robert Koch (RKI), Servicio Meteorológico Alemán y datos estadísticos oficiales citados por el instituto.


