Hallan ocho cadáveres en una mina ilegal de oro en Ecuador

Los cuerpos fueron encontrados en dos fosas en Pucará, Azuay, una provincia donde el crimen organizado también disputa territorios y economías ilegales.

Ecuador enfrenta ahora una realidad propia, con sus propias organizaciones y dinámicas. Pero la aparición de fosas dentro de una zona de minería ilegal plantea una preocupación adicional: que la disputa criminal esté extendiéndose hacia nuevas economías y territorios.

Las autoridades ecuatorianas localizaron el domingo 9 de agosto ocho cadáveres enterrados en dos fosas clandestinas en una zona minera del municipio de Pucará. La Policía informó que los cuerpos presentaban señales de desmembramiento y decapitación.

Los cadáveres estaban enterrados aproximadamente a dos metros de profundidad y tenían las manos atadas, de acuerdo con el coronel Pablo Inga, jefe de la Policía Judicial de la zona. Los primeros análisis indican que las víctimas habrían muerto alrededor de dos días antes del hallazgo.

La investigación comenzó después de que las autoridades recibieran reportes de disparos en una zona de difícil acceso. Habitantes del lugar también informaron sobre familiares desaparecidos.

El oro aparece en el mapa del crimen

El caso adquiere una dimensión mayor porque ocurrió dentro de una mina que operaba sin permisos. Azuay se ha convertido en una zona estratégica para actividades relacionadas con la minería ilegal, una economía que genera importantes recursos y que, según especialistas, también puede ser aprovechada por organizaciones criminales.

La provincia forma parte, además, de las zonas incluidas desde junio en el estado de excepción decretado por el presidente Daniel Noboa debido al incremento de la violencia y la presencia de estructuras criminales.

Ecuador cerró 2025 con una cifra récord de homicidios. De acuerdo con datos citados por la Asamblea Nacional, fueron 9 mil 282 asesinatos, equivalentes a una tasa cercana a 51 homicidios por cada 100 mil habitantes.

violencia criminal en Ecuador

En Ecuador, el conflicto comenzó ligado principalmente a la disputa por rutas del narcotráfico. Ahora las organizaciones también buscan controlar otros territorios y negocios ilícitos.

La minería ilegal es uno de ellos.

¿Hasta dónde puede extenderse la disputa criminal cuando el oro y otros recursos ilegales comienzan a convertirse en nuevas fuentes de poder y dinero?

En Azuay, las autoridades ya habían advertido sobre la relación entre minería ilegal, lavado de dinero y las nuevas dinámicas del crimen organizado. Un análisis publicado en junio señaló que las estructuras criminales están diversificando sus actividades para obtener nuevas fuentes de ingresos.

El hallazgo de Pucará, por eso, no solamente plantea quiénes fueron las ocho víctimas y quién las asesinó.

También deja una pregunta más incómoda:

¿Está Ecuador entrando en una etapa de violencia criminal que México ya conoció?

La respuesta todavía no está escrita. Pero la aparición de fosas clandestinas dentro de una economía ilegal en expansión es una señal que difícilmente puede ignorarse.

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